La construcción de los vitrales fue encargada a la empresa Rigalt, Granell y Cia. de Barcelona. Una entidad fundada en 1980 que desde su creación colaboró con prestigiosos arquitectos catalanes, especialmente en el periodo modernista, y pasó en el cristal diseños de los más importantes artistas. Se trataba, por lo tanto, de una empresa puntera dentro de su sector.



Detalle de las vidrieras
Detalle de las vidrieras
Los dibujos que fueron pasados a los vitrales eran obra del pintor mallorquín Faust Morell Bellet, hijo del también pintor Faust Morell Orlandis. Su formación artística, la recibió de artistas de renombre como Joan Mestre, Joan O'Neill y Joan Bauzà. Estilísticamente, Faust Morell, continuó la línea más conservadora de la pintura mallorquina y fue un artista reticente a cualquier innovación artística. La temática de su obra se centró en el paisaje, el retrato y la pintura histórica; temática, ésta última, en la cual se inscriben los vitrales del edificio del Consell de Mallorca.

El primer vitral se encuentra en la escalinata principal, justo delante del acceso principal. Es el de mayores dimensiones y representa una alegoría de las fuentes de riqueza natural de las Islas Baleares. Se encuentra dividido en tres lancetas de estilo ojival, inspirado en el edificio de la Lonja. Hay representadas tres figuras femeninas acompañadas de angelitos. En la parte inferior está el escudo de la Diputación de Mallorca, con los de Menorca e Ibiza a cada lado. Debajo del escudo de Mallorca, figuran los de Palma, Inca y Manacor.

Los cuatro vitrales del Salón de Sesiones representan gestas históricas de la conquista de Mallorca del rey Jaime I. Estos vitrales se encuentran enmarcados en ventanales de estilo gótico. Respectivamente, ilustran el desembarco de Santa Ponça, el rey Jaime I delante de los Montcades muertos, la entrada del rey Jaime I en la Ciudad de Mallorca y la sumisión del rey moro al rey Jaime I.


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